Omnicom, WPP y Dentsu se suman al primer test de publicidad dentro de ChatGPT
OpenAI ha comenzado a introducir publicidad dentro de ChatGPT como parte de una prueba piloto limitado en Estados Unidos, un movimiento que marca un punto de inflexión en su estrategia de monetización y rompe con la resistencia histórica de la compañía a incorporar anuncios en el producto.
Según ha comunicado la empresa, algunos usuarios del plan gratuito y del plan Go (suscripción de 8 dólares al mes) empezarán a ver anuncios integrados en la experiencia de conversación. El programa (identificado como OpenAI Ad Pilot Program) llega con condiciones comerciales exigentes: OpenAI ya había trasladado al mercado un gasto mínimo de entrada de 200.000 dólares para participar en la fase inicial.
Los grandes holdings se colocan en primera fila
Pese al ticket de entrada, el piloto ha despertado interés inmediato entre las grandes redes de agencias. Omnicom Media, WPP y Dentsu figuran entre los grupos que han confirmado participación en esta primera ola.
En el caso de Omnicom Media, el holding ha asegurado que más de 30 de sus clientes ya han reservado posiciones en el piloto, aunque sin detallar qué marcas serán las primeras en aparecer dentro del producto. Desde la compañía enmarcan el lanzamiento como una nueva vía de descubrimiento para marcas, en un contexto en el que la búsqueda y la exploración de productos empieza a desplazarse hacia interfaces conversacionales.
Dentsu, por su parte, ha presentado el piloto como un entorno de aprendizaje para ayudar a sus clientes a “entender cómo se hará marketing” en un escenario dominado por modelos fundacionales y asistentes conversacionales. El grupo describe a los LLMs como “la próxima frontera de medios”, anticipando que el peso de estas interfaces crecerá en la planificación de marca y en la estrategia de discovery.
Cómo se activan los anuncios dentro de ChatGPT
El planteamiento inicial se basa en la relevancia contextual: los anuncios se disparan en función de la conversación o de consultas relacionadas con intención de búsqueda dentro de ChatGPT (especialmente en los planes Free y Go). OpenAI ya había adelantado que testaría varios formatos, entre ellos:
Anuncios claramente etiquetados como patrocinados bajo el contenido orgánico,
Experiencias que pueden llevar al usuario a iniciar una conversación directa con una marca para explorar productos o servicios.
La lógica de producto busca equilibrar dos objetivos en tensión: abrir una nueva vía de ingresos y, al mismo tiempo, evitar que la publicidad erosione la confianza del usuario en las respuestas “orgánicas”. En este punto, OpenAI insiste en que la publicidad no debe sesgar las respuestas del asistente y que los anuncios se presentarán como elementos separados y explícitamente identificados.
En cuanto a pricing, el piloto se está comercializando bajo un modelo de CPMs con tarifas en torno a 60 dólares, un nivel elevado en términos de publicidad digital y comparable a los arranques premium de otros entornos cerrados cuando lanzan inventario publicitario por primera vez. El hecho de que OpenAI empiece con CPMs refuerza la lectura de que, en esta fase, la prioridad es construir un mercado de visibilidad y presencia en un entorno novedoso, más que competir por rendimiento directo.
Medición, datos y privacidad: métricas agregadas y sin acceso a chats
En esta primera fase, la plataforma publicitaria de OpenAI es todavía básica frente a los estándares de ecosistemas maduros (señales, targeting avanzado o medición sofisticada). OpenAI ha indicado que reportará métricas agregadas como impresiones y clicks, y que los anunciantes no tendrán acceso al contenido de las conversaciones.
La compañía también ha señalado que los anuncios podrán afinarse en función de la interacción del usuario y que el historial de chats puede influir en qué publicidad se muestra. Al mismo tiempo, enfatiza que el tratamiento de datos se mantiene dentro de límites que eviten que las marcas “lean” o extraigan información directa de conversaciones individuales.
Por qué importa para el mercado
La entrada de la publicidad en ChatGPT se interpreta como una respuesta a dos dinámicas convergentes:
Presión competitiva en IA: el mercado de asistentes y buscadores conversacionales está acelerando, y el coste de servir producto a escala (cómputo e inferencia) empuja a buscar modelos de ingresos adicionales más allá de suscripciones.
Cambio en el discovery: marcas y agencias están intentando posicionarse en los nuevos puntos de entrada al consumo de información y recomendaciones. Si la conversación sustituye parte del search tradicional, estar presente “dentro” del asistente se convierte en ventaja estratégica, aunque el producto publicitario todavía esté en fase temprana.
OpenAI, por su parte, ha justificado el paso con un argumento ya clásico en plataformas de consumo: la publicidad como vía para sostener el acceso gratuito a gran escala. La clave de la fase piloto (y del debate que abre) será comprobar si el modelo puede crecer sin contaminar la percepción de neutralidad del asistente y si, además de prestigio, acaba entregando resultados medibles para los anunciantes.
Puntos clave:
OpenAI ha empezado a servir anuncios en ChatGPT en un piloto limitado en EE. UU., dirigido a usuarios del plan gratuito y Go, con formatos patrocinados claramente identificados y activación por contexto de conversación.
Omnicom, WPP y Dentsu ya están entrando en el programa para asegurar inventario y testear cómo se planifica publicidad en interfaces conversacionales; Omnicom afirma tener más de 30 marcas participando.
El piloto arranca con condiciones premium (mínimo de 200.000 dólares y CPMs altos) y una medición todavía básica basada en métricas agregadas, mientras OpenAI busca monetizar sin afectar la confianza en las respuestas orgánicas.
Este resumen lo ha creado una herramienta de IA basándose en el texto del artículo, y ha sido chequeado por un editor de PROGRAMMATIC SPAIN.
