Cómo la IA está redefiniendo la economía de los publishers

El lanzamiento de ChatGPT por parte de OpenAI en 2022 no solo marcó un hito tecnológico, sino que también cambió el modelo económico de internet. La Agentic AI dependen de grandes volúmenes de datos y contenido de calidad, producido por publishers, periodistas y creadores, para generar sus respuestas. Sin embargo, al ofrecer esas respuestas directamente en sus propias interfaces y sin redirigir tráfico a las sites originales, están debilitando el modelo de ingresos que sostiene a esos mismos publishers y creadores.

El resultado de esta problemática es claro: si los publishers y creadores pierden ingresos, se reduce la producción de contenido de calidad; si cae la calidad, la IA se queda sin fuentes de datos fiables; y sin fuentes sólidas y actualizadas, sus respuestas se vuelven más pobres, menos precisas y menos útiles. El usuario lo percibería de inmediato: menos profundidad, menos contexto y menos valor.

Con la irrupción de la Agentic AI, en los últimos años, los medios digitales han visto caer drásticamente su tráfico proveniente de los buscadores tradicionales y, con ello, su monetización. Y ante ello, publishers y creadores han tenido que tomar medidas como diversificar sus fuentes de tráfico, llegar a acuerdos individuales con empresas de IA o, incluso, restringir el acceso de rastreadores a sus contenidos. Sin embargo, estas no resuelven el problema estructural al que se enfrentan.

Para que la Open Web sobreviva, se necesita un sistema que permita que las empresas de IA compensen de forma justa a los publishers por el uso de su contenido. Hasta ahora, los intentos han sido limitados y poco efectivos. Muchos se centran en restringir el acceso para crear escasez y forzar negociaciones. Sin embargo, existe un obstáculo clave: las empresas de IA no tienen incentivos claros para pagar. Además, para que una retirada de contenido funcione como mecanismo de presión, tendría que ser global y coordinada. Y en un ecosistema fragmentado, eso es prácticamente imposible. La IA no es el problema; el modelo de captura de valor sí lo es.

Un cambio de equilibrio en la relación entre IA y publishers

Empieza a consolidarse una idea clave: con el tiempo, los principales motores de respuesta terminarán consumiendo todo el contenido histórico disponible en la web. Cuando eso ocurra, necesitarán acceso continuo a nuevos datos para seguir siendo útiles para los usuarios. Ese escenario abre una ventana de oportunidad para los publishers: el acceso a información actualizada puede convertirse en una palanca real de negociación frente a las empresas de IA.

En respuesta, varios players tecnológicos han comenzado a desplegar arquitecturas de pago, bajo el concepto de content marketplaces: Microsoft ha tomado la delantera con el lanzamiento de un programa piloto en las últimas semanas; Amazon, según diversas informaciones, desarrolla ya su propia iniciativa; y Google ha iniciado conversaciones con distintos publishers.

Una web pensada para humanos y bots

En este contexto surge una nueva propuesta: Monetization OS, una nueva startup que parte de la premisa de que el sistema ideal utilizaría una única infraestructura para que los publishers y creadores de contenido moneticen tanto el tráfico humano como el de bots. El planteamiento es convertir el paywall en una capa tecnológica avanzada que personalice la experiencia de suscripción para cada visitante humano y establezca reglas dinámicas de acceso y precio para bots.

Estos paywalls toman decisiones basadas en múltiples factores: el sitio de procedencia, el contenido que consume, la frecuencia de sus visitas, el tiempo que permanece en la página y muchos otros elementos. Para los usuarios, esto significa no solo ajustar el momento en que aparece el paywall, sino también el producto que se ofrece: para cada visitante, una experiencia personalizada. “Existe una curva de demanda en la distribución para las personas: algunos clientes generan mucho valor, mientras que hay una larga cola de usuarios que no convierten al mismo ritmo”, explicó James Henderson, fundador de Monetization OS, a ADWEEK. “La manera de gestionarlo es ofrecer un espectro de productos que se ajusten a esa curva de demanda”.

Por su parte, para el tráfico automatizado, este modelo permite acceso gratuito o a precio pactado si existe acuerdo de licencia, tarifas diferenciadas según el tipo de contenido o bloqueo o precios más altos para bots desconocidos.

Sin embargo, el modelo enfrenta un problema evidente: la monetización de bots solo funciona si las empresas de IA están dispuestas a pagar. Ningún avance técnico puede resolver ese punto. No obstante, ofrece una solución parcial: una monetización más eficiente del tráfico humano podría generar un incremento de ingresos a corto plazo.

Las probabilidades de éxito son inciertas, especialmente frente a grandes competidores. Pero el enfoque señala una dirección clara: integrar en un solo sistema la monetización de toda la actividad que ocurre en un sitio web.

Puntos clave:

  • Paywalls adaptativos para humanos: cada visitante recibe ofertas personalizadas según su comportamiento, frecuencia de visitas y tipo de contenido consumido, maximizando la conversión.

  • Monetización de bots: acceso dinámico para rastreadores según licencias, tipo de contenido o tarifas diferenciadas, integrando la automatización en la estrategia de ingresos.

  • Oportunidad estructural: aunque la monetización de bots depende de que las empresas de IA paguen, optimizar el tráfico humano genera ingresos inmediatos y abre un camino a largo plazo.

Este resumen lo ha creado una herramienta de IA basándose en el texto del artículo, y ha sido chequeado por un editor de PROGRAMMATIC SPAIN.

 
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