Así queda la nueva "Omnicom" en España tras la compra de IPG
La fusión entre Omnicom e IPG ha reconfigurado, sin matices ni retórica sobrante, el mapa global de la industria publicitaria. Con un valor estimado de cierre de 9.000 millones de dólares y una ambición declarada de generar más de 25.000 millones anuales en ingresos, la operación no ha sido solo un movimiento de consolidación, sino un punto de inflexión en la arquitectura del poder publicitario mundial. Lo que muchos ven como una maniobra financiera tiene, en realidad, un impacto estructural profundo que ya se deja sentir en los principales mercados, incluido el español. Y en ese rediseño, el talento español no ha sido un espectador: ha jugado en varios casos un papel protagonista.
La nueva Omnicom, lejos de limitarse a una superposición de marcas, ha optado por una reorganización estratégica basada en simplificación, convergencia operativa y concentración de capacidades. En creatividad, el grupo ha reducido el número de redes manteniendo tres grandes plataformas: TBWA, BBDO y McCann, con la primera absorbiendo a DDB y MullenLowe, y la segunda integrando FCB. En este nuevo esquema, agencias históricas como LOLA (MullenLowe) sobreviven como boutiques creativas de alto perfil bajo el paraguas de TBWA, mientras McCann conserva su independencia operativa y su relación directa con grandes cuentas globales. La presidencia de Omnicom Advertising en España recae en José María Rull, y figuras como Miguel Simões o Joaquín Calaf lideran pilares clave del nuevo ecosistema creativo. Lucia Angulo mantiene el timón de McCann Worldgroup España, asegurando continuidad estratégica en una de las marcas más reconocidas del país.
En medios, la estrategia ha sido diametralmente distinta. Aquí no se ha eliminado ninguna marca. OMD, PHD, Hearts & Science, UM, Initiative y Mediahub continúan operativas, cada una con un posicionamiento definido y una lógica de cliente distinta. Esta diversidad no es debilidad, sino una respuesta funcional a la complejidad del mercado y a las inevitables colisiones de interés entre grandes cuentas. David Colomer, procedente de IPG, ha sido designado CEO de Omnicom Media España, mientras Joan Jordi Vallverdú asume un rol internacional enfocado en clientes globales. Esta separación explícita entre liderazgo local y coordinación global responde a una necesidad organizativa real: blindar la gestión nacional frente a interferencias derivadas del negocio multinacional. Al frente de las agencias, se mantienen perfiles consolidados como Cristina Barranco (OMD), Sandra Sotelo (PHD), Cristina Jacinto (H&S), Vicente Ros (Initiative) y Marcos Tejeiro (UM). El despliegue operativo apunta hacia una integración progresiva en herramientas de datos (Omni), compras programáticas y soluciones compartidas de trading, pero sin perder la autonomía ejecutiva de cada enseña.
La división de Relaciones Públicas se articula ahora bajo Omnicom PR, integrando las redes procedentes de ambos holdings. En lugar de consolidar marcas, se ha optado por mantener intactas las identidades: Ketchum, FleishmanHillard, Weber Shandwick, Golin y Porter Novelli continúan operando, coordinadas en España por Higinio Martínez. Este modelo (marcas independientes bajo liderazgo unificado) ya venía funcionando bien en la región y la fusión solo ha reforzado esa fórmula. En PR, donde los conflictos de interés y la especialización sectorial pesan más que en otros ámbitos, cualquier simplificación excesiva habría sido contraproducente.
En producción, el cambio sí es más profundo; se ha creado una única estructura global bajo el nombre de Omnicom Production, que absorbe la unidad Craft de IPG y centraliza la operación en torno a tres áreas clave: contenidos, estudios y gestión de producción. El español Sergio López ha sido nombrado CEO global de esta división, lo que refuerza el peso del talento nacional en una de las áreas más críticas para la eficiencia del nuevo grupo. En España, esta nueva lógica implica una mayor coordinación entre unidades antes dispersas (como las de McCann, DDB o TBWA), y anticipa el establecimiento de hubs de producción con capacidad internacional en Madrid o Barcelona.
El componente tecnológico no se ha dejado al margen. Omnicom refuerza su stack de datos y comercio bajo Omni & Flywheel Commerce Network. Omni sigue siendo la plataforma de inteligencia de marketing del grupo, integrada en los flujos de planificación de medios en agencias como OMD o PHD. Flywheel incorpora las capacidades de retail media y comercio digital procedentes de IPG. Madrid y Barcelona actúan como nodos técnicos para desarrollo y soporte, consolidando al mercado español como centro de operaciones en tecnología aplicada al marketing.
La división de servicios diversificados (salud, branding y marketing de precisión) agrupa unidades especializadas que requieren enfoques verticales. Omnicom Health integra las capacidades de comunicación en salud de ambos grupos. En branding, Interbrand se posiciona como referente, liderado globalmente por Gonzalo Brujó desde 2022. En marketing de precisión, el protagonismo se traslada a Credera, aunque en España la presencia directa es limitada y las capacidades siguen canalizándose a través de RAPP, que asimila progresivamente las funciones de MRM.
El resultado es una estructura más clara, más robusta y más cohesionada. Pero, sobre todo, una estructura donde el talento español ha dejado de ser periférico. Javier Campopiano ha sido nombrado Global Chief Creative Officer para clientes globales, supervisando el trabajo integrado de las principales agencias creativas del grupo. Joan Jordi Vallverdú, como responsable de cuentas internacionales, y Sergio López, como CEO global de producción, se suman a una lista de ejecutivos que han ganado visibilidad, poder y responsabilidad en el nuevo Omnicom. No es solo un reconocimiento al mercado español, es una señal de que desde aquí también se define el futuro del negocio publicitario global.
Lo relevante no es solo la fusión. Es lo que se ha hecho con ella. Donde otros han optado por la absorción silenciosa o la eliminación quirúrgica de marcas, Omnicom ha articulado una reorganización que prioriza la utilidad, la eficiencia y la continuidad. Sin estridencias, sin relanzamientos vacíos, sin marketing performativo. En un sector donde la confusión entre agencia, marca, grupo y cliente es frecuente, el nuevo organigrama impone una lógica más legible. Y eso, aunque suene técnico, tiene consecuencias reales: más foco, menos ruido, mejor servicio.
Con esta integración, España no solo conserva su relevancia dentro del grupo: la amplía. No por volumen, sino por posición estratégica. En un entorno cada vez más gobernado por hubs, plataformas tecnológicas y escalabilidad operativa, el mercado español demuestra que puede jugar un papel central. No como satélite, sino como núcleo. Y en esta nueva Omnicom, eso ya es un hecho.
Puntos clave:
La nueva Omnicom reestructura el mercado español con TBWA, BBDO y McCann al frente de creatividad; seis redes activas en medios; y PR unificado sin perder identidad de marca.
El talento español se consolida en puestos globales clave en producción, creatividad y gestión de clientes internacionales.
La estructura postfusión busca eficiencia, especialización y control sin diluir el legado ni las relaciones con grandes anunciantes.
Este resumen lo ha creado una herramienta de IA basándose en el texto del artículo, y ha sido chequeado por un editor de PROGRAMMATIC SPAIN.
