‘Partners por consecuencia, no por ambición’, por Adrián Villellas
Antes de hablar de requisitos, formularios o certificaciones, conviene aclarar algo fundamental. Para empezar a ser un partner tienes que aportar valor a Google y el ecosistema. Y ese valor no se promete, se demuestra.
Google no concede un MCM porque una empresa lo solicite. Lo hace cuando detecta que hay un player capaz de mejorar el rendimiento del ecosistema, no solo el suyo. En la práctica, eso suele traducirse en un caso de éxito claro con uno o varios medios, donde el impacto sea medible y sostenido en el tiempo.
En mi caso, el punto de partida fue precisamente ese. Un medio relevante con el que se trabajó en profundidad la monetización, se ordenó el stack publicitario, se optimizó GAM, header bidding, open bidding, se redujo ruido innecesario y se consiguió un crecimiento de ingresos estable (x3), sin comprometer experiencia de usuario ni cumplimiento de políticas. No fue un pico puntual ni una promesa inflada, fue un resultado defendible en el tiempo. Y eso es lo que realmente llama la atención de Google.
Muchos creen que el camino empieza solicitando el MCM. En realidad, empieza antes. Empieza cuando puedes responder con hechos a esta pregunta: ¿Qué estás haciendo mejor que otros dentro del ecosistema de Google?
En ese primer caso, el valor no estaba solo en el revenue generado, sino en cómo se generó. Menos complejidad, más control, mejores prácticas y una relación sana entre tecnología, inventario y usuario. Ese enfoque es clave, porque Google no busca partners que maximicen ingresos a cualquier precio, sino que lo hagan de forma sostenible, lógica y aportando valor.
Partner como consecuencia, no como objetivo
Una vez ese valor está demostrado, el MCM llega como una consecuencia lógica. Google evalúa si ese know-how puede escalar a más publishers sin aumentar riesgos ni fricción. Aquí entran los criterios clásicos:
Volumen suficiente y estable
Calidad del tráfico (IVT)
Cumplimiento estricto de políticas
Capacidad operativa real
Convertirse en MCM implica asumir que ya no trabajas solo para ti, sino que pasas a ser responsable de terceros dentro del ecosistema de Google. Los errores de los publishers que gestionas también son tuyos. Muy importante esto. Por eso, Google observa con lupa:
Qué tipo de medios incorporas (Overall Quality Score)
Cómo creces
Qué decisiones tomas cuando algo falla
Aquí es donde muchos se quedan por el camino, crecer rápido sin control suele penalizar más que crecer lento y ordenado. Últimamente están eliminando una gran cantidad de MCMs por no superar su mínimo de calidad medido por el Termination Score o por invalid traffic (IVT).
Cuando Google te considera parte del sistema
El salto a Google Certified Publishing Partner no se solicita. Se construye con el tiempo. Es el resultado de:
Consistencia operativa
Reputación con publishers
Relación de confianza con Google
Capacidad de cumplir compromisos
GCPP no es una medalla, es una relación a largo plazo. El camino de MCM a GCPP no va de certificaciones, va de modelo de negocio. Un caso de éxito real abre la puerta. La forma de trabajar decide si se queda abierta. Google no pregunta tanto qué prometes, sino qué has demostrado que sabes hacer y cómo lo haces.
Adrián Villellas, CEO de Digital Green
