‘En 2026, la geolocalización no desaparece: se profesionaliza’, Álvaro Rodríguez (Appcelerate)

La geolocalización seguirá siendo una palanca clave para conectar inversión digital con resultados en el mundo físico, pero en 2026 el factor diferencial ya no será el volumen de datos, sino la legitimidad del modelo, la calidad de la medición y la capacidad de demostrar impacto real en negocio.

El mercado entra en una fase de mayor madurez: más regulación, mayor sensibilidad del usuario y menos tolerancia a prácticas opacas. En este contexto, la ventaja competitiva se desplaza hacia modelos de activación y medición auditables, privacy-first y orientados a outcomes (visitas incrementales, ventas, contribución real), apoyados por IA pero con control humano.

Principales preocupaciones del sector

  1. Privacidad, regulación y confianza
    La confianza del usuario se convierte en un activo crítico. No basta con cumplir la normativa: los modelos de datos deben ser comprensibles, proporcionales y defendibles públicamente. El riesgo reputacional pasa a ser tan relevante como el riesgo legal.

  2. Gobernanza y responsabilidad sobre el dato
    Los proveedores de datos dejan de ser un elemento técnico para convertirse en parte del riesgo de marca. Aumentan las exigencias de auditoría, trazabilidad, exclusiones y control de ubicaciones sensibles.

  3. Fin de la ventaja por volumen de datos
    El dato de geolocalización se commoditiza. La diferenciación real se traslada a la analítica, los modelos de intención y la capacidad de optimizar y medir incrementalidad.

  4. Medición del impacto offline como estándar
    Las métricas superficiales pierden peso frente a visitas incrementales, lift y ventas. Esto eleva la complejidad técnica y penaliza a soluciones con metodologías poco transparentes.

  5. Dependencia de plataformas cerradas
    La inestabilidad de identificadores y señales obliga a reducir la dependencia de ecosistemas propietarios y avanzar hacia arquitecturas más interoperables y basadas en señales agregadas.

  6. IA: oportunidad y riesgo
    La IA se consolida como sistema operativo de la activación y la optimización, pero incrementa la necesidad de control de sesgos, calidad del dato y reglas de negocio claras (human-in-the-loop).

  7. Complejidad omnicanal
    La convergencia de CTV, DOOH, audio y mobile exige coherencia en audiencias y un marco común de medición para poder evaluar impacto real a nivel de negocio.

Implicaciones clave para la toma de decisiones

  • Pasar de comprar “datos” a invertir en sistemas de decisión y medición.

  • Priorizar partners con gobernanza sólida, metodologías auditables y visión a largo plazo.

  • Diseñar estrategias outcome-first, con objetivos de negocio claros desde el inicio.

  • Incorporar IA como acelerador, no como sustituto del control estratégico.

  • Tratar la geolocalización como una disciplina estructural, no como un recurso táctico.

En 2026, la geolocalización no desaparece: se profesionaliza. Las organizaciones que conviertan el geo en una capa de decisión transparente, medible y alineada con negocio ganarán eficiencia, credibilidad y sostenibilidad a medio plazo.

Álvaro Rodríguez Albacete, CEO de Appcelerate

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