El “SaaS-pocalypse” llega a los publishers: la IA reabre el debate entre construir o comprar tecnología

El llamado “SaaS-pocalypse” empieza a llegar a los publishers. El término hace referencia a la idea de que la inteligencia artificial está facilitando y abaratando la creación de software a medida, reduciendo la dependencia de herramientas SaaS externas. Hasta ahora, el debate se había planteado sobre todo como una amenaza para la industria tecnológica, pero empieza a entrar también en las conversaciones internas de los medios sobre si conviene construir o comprar determinadas soluciones.

Según recoge Digiday, equipos de producto e ingeniería en distintas compañías de medios están experimentando con el llamado “vibe coding”: el uso de herramientas de IA para escribir código a partir de instrucciones en lenguaje natural. Soluciones como Claude Code, OpenAI Codex o Replit permiten crear aplicaciones, automatizar procesos y desarrollar herramientas internas sin que el usuario tenga que escribir código línea a línea. Para una industria sometida a presión constante sobre costes, la lógica es evidente. Los publishers pagan suscripciones mensuales por múltiples herramientas especializadas: gestión de proyectos, dashboards de analítica, CRM, aplicaciones de workflow o herramientas de contenido. Si parte de esas funcionalidades puede construirse internamente con IA, el atractivo de reducir dependencia de proveedores externos crece. Algunos medios ya están negociando contratos SaaS más cortos. Un ejecutivo editorial explicó que su compañía está intentando pasar de una renovación típica de tres años a un contrato de un año. La razón es sencilla: al final de ese periodo, quizá ya no necesiten la herramienta porque han construido una alternativa propia o porque el mercado ofrece una opción más barata. Este cambio también se observa en firmas de marketing y consultoría. Natalie Drucker, directora de estrategia de IA y datos en Thoughtworks, señala que muchas compañías están optando por contratos más cortos para mantener flexibilidad. Aunque este tipo de acuerdos suele ser más caro, algunas empresas prefieren pagar más a cambio de no quedar atadas a una tecnología durante varios años. Drucker también apunta que algunos proveedores están ofreciendo reducciones de precio superiores al 50%, en parte por la presión competitiva que genera esta nueva capacidad de construir software internamente.

Sin embargo, construir una herramienta no significa necesariamente poder mantenerla, escalarla o integrarla con garantías. Varios ejecutivos advierten de la distancia que existe entre una solución que “parece funcionar” y un producto capaz de ser utilizado por miles de empleados o millones de usuarios. El reto no es solo crear una primera versión, sino asegurar cumplimiento normativo, seguridad de datos, mantenimiento, soporte, actualizaciones y escalabilidad. Un publisher había pasado por un proceso largo y complejo para implantar una nueva CDP. Al mismo tiempo, un ingeniero de la compañía fue capaz de construir con “vibe coding” una versión propia que mapeaba el recorrido de un usuario dentro del ecosistema del medio. El experimento resultó prometedor, pero todavía planteaba dudas importantes: consentimiento de datos, escala, monetización y capacidad real de sustituir a una plataforma ya implantada. El riesgo de fiabilidad también pesa. Algunos ejecutivos reconocen que el uso de IA para generar código puede acelerar mucho el desarrollo, pero también exige perfiles técnicos capaces de revisar, validar y corregir lo producido. En la práctica, el trabajo de los ingenieros se desplaza parcialmente: dejan de escribir todo el código desde cero y dedican más tiempo a auditar lo que genera la IA. Por eso, varios medios consideran que el “vibe coding” es útil para soluciones no críticas, prototipos o herramientas internas, pero más delicado para sistemas esenciales. Aun así, algunos publishers ya están encontrando aplicaciones concretas. Digiday menciona casos de medios que han creado internamente herramientas de brand safety, portales de envío de assets, agentes de IA para ventas y marketing, generadores de propuestas, planificadores de medios, soluciones de campaign management y dashboards de analítica. Cuando la herramienta es suficientemente avanzada, puede permitir ahorrar costes frente a proveedores externos.

Business Insider, por ejemplo, no está usando el vibe coding para reemplazar partes de su stack tecnológico, pero sí para probar ideas con más rapidez. Según Jeff Rabb, chief product officer de la compañía, pequeños equipos multidisciplinares pueden pasar de una idea a un producto funcional en cuestión de días, con menos riesgo y ciclos de feedback más rápidos. El medio ha utilizado este enfoque para crear quizzes interactivos, como uno sobre equipaje de mano en aeropuertos o incluso uno sobre si la IA podría reemplazar tu trabajo. La IA no elimina automáticamente la necesidad de proveedores SaaS, pero sí cambia la conversación. Los publishers empiezan a tener más capacidad para experimentar, prototipar y construir soluciones internas. Eso les da más margen para negociar, reducir costes y acelerar proyectos, pero también les obliga a distinguir entre una herramienta útil para probar una idea y una plataforma robusta capaz de sostener procesos críticos de negocio.

Puntos clave:

  • Los publishers están utilizando herramientas de IA y vibe coding para crear aplicaciones, workflows y soluciones internas con mayor rapidez.

  • Algunos medios ya negocian contratos SaaS más cortos para mantener flexibilidad ante un mercado tecnológico que cambia muy rápido.

  • El gran reto sigue siendo pasar del prototipo a una solución fiable, segura, escalable y compatible con las exigencias de datos y negocio.

Este resumen lo ha creado una herramienta de IA basándose en el texto del artículo, y ha sido chequeado por un editor de PROGRAMMATIC SPAIN.

 
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