La Comisión Europea reafirma la multa de 2.950 millones a Google y apunta a conflictos estructurales
La presión regulatoria sobre el negocio publicitario de Google vuelve a intensificarse en Europa. La Comisión Europea (CE) ha publicado esta semana una versión provisional (de 363 páginas) de su decisión sobre el stack AdTech de la compañía, en un caso que reaviva el debate sobre si las medidas de conducta serán suficientes o si, finalmente, podrían imponerse remedios estructurales.
El documento reafirma la multa de 2.950 millones de euros impuesta en septiembre de 2025 por prácticas abusivas en el mercado de la publicidad digital, y subraya un punto: “dejar de hacer” determinadas conductas no garantiza que Google no vuelva a monopolizar el mercado en el futuro si los conflictos de interés permanecen intactos.
Según la Comisión, el problema de fondo no es solo una práctica concreta, sino la naturaleza del ecosistema de Google, que combina componentes clave a ambos lados de la transacción publicitaria. En términos operativos, el análisis europeo pone el foco en cómo la integración entre el ad server del publisher y el exchange puede traducirse en incentivos para favorecer sistemáticamente operaciones propias.
En paralelo, Google ha presentado su propia propuesta de reclamaciones, que la Comisión evaluará durante el próximo trimestre. Este punto es relevante porque, aunque la decisión publicada no ordena explícitamente una ruptura, sí deja abierta la puerta a medidas más severas si las soluciones planteadas no eliminan los “conflictos estructurales de interés” que, a juicio del regulador, sustentan la capacidad de Google para autobeneficiarse dentro del mercado.
Este caso en Europa llega además en un momento especialmente sensible en Estados Unidos. Allí, la jueza Leonie Brinkema (que preside el caso del DOJ contra Google por su negocio de AdTech) tiene pendiente publicar su decisión en las próximas semanas o meses, aunque varios observadores ven cada vez menos probable una desinversión obligatoria impuesta por el tribunal estadounidense.
Con este contexto, Europa podría convertirse en el mercado que marque el precedente más duro: si la Comisión concluye que los compromisos de Google no bastan, el caso podría escalar hacia soluciones que vayan más allá de ajustes de comportamiento, y reabrir de forma realista el escenario de una separación parcial del stack publicitario.
Puntos clave:
La Comisión Europea publica una decisión provisional no confidencial y reafirma la multa de 2.950 millones de euros a Google por prácticas anticompetitivas en AdTech.
Bruselas advierte que las medidas conductuales podrían no ser suficientes: mientras sigan los conflictos estructurales de interés, Google mantendría incentivos para favorecer sus propias operaciones.
Google ha presentado una propuesta de medidas correctivas que la Comisión evaluará en el próximo trimestre, en un contexto donde Europa podría marcar el precedente frente a EE. UU. en el caso AdTech.
Este resumen lo ha creado una herramienta de IA basándose en el texto del artículo, y ha sido chequeado por un editor de PROGRAMMATIC SPAIN.
