El último click no mide mejor, sólo simplifica más
Llamar “vaga” al last touch es acertado: otorga todo el crédito al último click, cómodo para reportes y presupuestos, pero ignora qué canal generó realmente la demanda; lo data-driven reparte valor.
Data-driven baby: el cuento de nunca acabar en marketing
La data no es magia, es un espejo y la mayoría del sector no soporta mirarse en él. Sin acción, integración real y ROI en euros, los dashboards son puro teatro.
