The Monetise lanza AI Product Discoverability, donde la compra empieza en una conversación
Durante veinticinco años, “ser encontrado” en internet significaba una cosa: aparecer en Google. Las reglas eran conocidas, las métricas eran claras y el camino desde la búsqueda hasta la compra era trazable. Ese modelo está siendo sustituido. Hoy, millones de decisiones de compra empiezan en un agente de IA: el consumidor no busca entre resultados, le pregunta a ChatGPT, Gemini o Perplexity y espera una recomendación directa. O el producto está en esa respuesta, o no existe. No hay posición cuatro, no hay página dos: hay presencia o ausencia.
La gran mayoría de catálogos de e-commerce no están preparados para este nuevo modelo de descubrimiento. Los agentes de IA no navegan visualmente ni infieren contexto: procesan datos estructurados. Si un atributo no está declarado de forma explícita, el agente no lo ve, y un producto que el agente no puede leer es un producto que no recomienda. La escala del desafío ya es real y presente: hace apenas unas semanas, Shopify integró por defecto a 5,6 millones de merchants en el sistema de descubrimiento de producto de ChatGPT, conectando sus catálogos a 880 millones de usuarios mensuales sin notificación previa ni acción requerida. Estar en ChatGPT y ser recomendado por ChatGPT son, sin embargo, dos cosas completamente distintas. Los agentes solo recomiendan lo que pueden interpretar con precisión — y más de una cuarta parte de los SKUs en catálogos fallan por la ausencia de atributos básicos. El tráfico IA a tiendas Shopify ha crecido siete veces desde enero de 2025; los pedidos atribuidos a IA, once veces. Ese crecimiento no se distribuye de forma uniforme: se concentra en los catálogos que los agentes pueden leer bien. El resto, aunque técnicamente dentro del sistema, es invisible.
The Monetise llega a este lanzamiento por la convergencia de dos factores: una tecnología que ya operaba a diario sobre sus propios modelos, y una demanda real del mercado. Durante años, la compañía ha construido y monetizado una base de datos unificada y normalizada de más de 4.000 merchants activos, operando siempre con un único criterio de validación: el resultado. Cada optimización se mide en conversiones y no sólo en métricas de visibilidad. Cuando los agentes de IA empezaron a aparecer como nueva capa de intermediación en el journey de compra, The Monetise ya disponía de la infraestructura de datos, la metodología de medición y la base de merchants para entender el fenómeno antes que nadie y para construir la respuesta desde dentro. “Llevamos años validando cada optimización directamente en los resultados de nuestros merchants. No solo en impresiones o menciones: en ventas”, afirma Eduardo Fernández, CEO y fundador de The Monetise. “Cuando vimos que los agentes de IA estaban cambiando dónde y cómo se descubren los productos, construimos la solución sobre nuestros propios modelos, medimos el impacto real y la abrimos al mercado. AI Product Discoverability es el resultado de ese proceso.”
AI Product Discoverability es el nuevo conjunto de agentes de IA integrado en la Agentic Commerce Platform de The Monetise. Su función es hacer que cada SKU de un catálogo sea legible, comparable y recomendable por los agentes que hoy intermedian el proceso de compra. La tecnología opera sobre tres ejes: auditoría del estado real de preparación del catálogo —medida a través del ARI™ (Agentic Relevance Index), el scoring propietario de The Monetise que evalúa la madurez de cada producto para ser descubierto por agentes de IA—, optimización continua de los datos de producto a nivel de SKU individual, y medición de la visibilidad real en los principales sistemas de IA y su impacto directo en conversión. El output no se mide en menciones de marca ni en impresiones: se mide en descubrimiento de calidad y en ventas.
Las plataformas de IA moverán 20.900 millones de dólares en e-commerce durante 2026, casi cuatro veces más que en 2025 (eMarketer). McKinsey estima que el comercio agéntico podría intermediar entre tres y cinco billones de dólares en 2030. La pregunta no es si va a ocurrir. La pregunta es cuántos catálogos estarán listos cuando ocurra.
“Estamos ante el cambio más grande del e-commerce desde sus inicios. Posiblemente, más grande que la propia llegada de internet”, reflexiona Fernández. “Seamos honestos: nadie sabe con exactitud cómo va a evolucionar. Pero hay dos cosas que si sabemos. El e-commerce va a seguir creciendo y el descubrimiento de los productos necesita una nueva tecnología y estrategia, para el usuario y para el ecommerce. El resto, lo iremos aprendiendo. Como siempre.”
Nota de prensa
