La regulación de la IA empieza a marcar el terreno competitivo en Europa
Hace un año comenzaron a aplicarse las primeras prohibiciones de la Ley de Inteligencia Artificial de la Unión Europea, centradas en los sistemas considerados de “riesgo inaceptable”. Aunque la aplicación general de la normativa está prevista para agosto de 2026 (con algunos plazos extendidos hasta agosto de 2027 para determinados sistemas de alto riesgo), este primer año ya permite observar cómo la ley empieza a tener efectos legales, comerciales y reputacionales en las empresas.
Más allá de fijar límites regulatorios, la norma está configurando un nuevo entorno competitivo. Las organizaciones que adapten sus sistemas, procesos y modelos de negocio a estos requisitos podrán operar con mayor seguridad jurídica y acceder con mayor facilidad a determinados mercados y contratos.
Un estudio de 2025 realizado por Entelgy, The Business Tech Consultancy, revela además una brecha significativa en el conocimiento interno sobre el uso de estas tecnologías: más de la mitad de los trabajadores en España no sabe si utiliza inteligencia artificial en su trabajo o asegura no hacerlo, pese a que estas herramientas ya están integradas en numerosos entornos corporativos. Esta falta de visibilidad complica el cumplimiento de la normativa y evidencia la necesidad de una gestión más estructurada de la IA dentro de las organizaciones.
Al mismo tiempo, el potencial económico de la digitalización sigue siendo considerable. La Comisión Europea estima que podría aportar hasta 2,2 billones de euros adicionales al PIB de la UE para 2030. Para aprovechar esta oportunidad, las empresas deberán pasar de un uso experimental o disperso de la IA a modelos de adopción más gobernados y responsables.
Los plazos regulatorios podrían experimentar ajustes en función del paquete de simplificación digital que actualmente se tramita en la Unión Europea. Sin embargo, el calendario vigente sigue siendo la referencia principal para que las compañías planifiquen su adaptación.
En este contexto, Entelgy señala algunas líneas de actuación que pueden ayudar a las organizaciones a integrar la regulación en su estrategia:
1. Profesionalizar la gobernanza de la IA
Demostrar que los sistemas de IA cumplen con la normativa europea dejará de ser un “plus” y se convertirá en un requisito para participar en licitaciones públicas y contratos con grandes corporaciones, y la “IA conforme a la UE” puede ser un sello de confianza que diferencie a tu empresa de la competencia.
Muchas compañías han incorporado herramientas de IA de forma dispersa y sin control, por lo que mapear, clasificar y documentar estos sistemas según su nivel de riesgo no solo reduce exposición legal, sino que también ayuda a optimizar inversiones y priorizar los proyectos que realmente aportan valor.
2. Diseñar la innovación con seguridad jurídica
Integrar los requisitos regulatorios desde el principio, lo que algunos llaman “compliance by design”, evita rehacer desarrollos más adelante, reduce costes y facilita escalar soluciones con rapidez y seguridad en el mercado europeo.
3. Reforzar la confianza como activo empresarial
En un entorno donde clientes y ciudadanos exigen cada vez más transparencia, poder explicar cómo funciona un sistema de IA, qué datos utiliza y qué controles aplica se convierte en un factor clave de reputación y fidelización, y la confianza pasa a ser un valor estratégico.
4. Gobernar una tecnología que ya está en uso
El gran desafío no es implementar inteligencia artificial nueva, sino organizar y supervisar la que ya está en uso, y herramientas de productividad, análisis de datos, recursos humanos o atención al cliente incorporan algoritmos que pueden estar sujetos a obligaciones legales sin que la empresa sea plenamente consciente.
Este primer aniversario de la Ley de IA demuestra que la adaptación no es solo tecnológica, sino también organizativa y cultural, e implica a varios departamentos como IT, legal, riesgos, negocio y dirección.
“Estamos ante un cambio estructural, la regulación no llega para frenar la innovación, sino para profesionalizarla, y las empresas que integren la Ley de IA en su estrategia no solo reducirán riesgos, sino que estarán mejor posicionadas para competir en un mercado donde la confianza en la tecnología será determinante”, declara Alfredo Zurdo, Head of Digital Change de Entelgy.
Nota de prensa
