Meta pagará hasta 18.000 millones de dólares para cerrar las demandas por seguridad de menores en EE.UU.
Meta ha alcanzado un acuerdo para poner fin al proceso judicial impulsado en Estados Unidos por los presuntos daños de sus plataformas sobre los menores. El pacto contempla un desembolso de entre 17.000 y 18.000 millones de dólares durante la próxima década, además de una serie de restricciones y cambios en el funcionamiento de Facebook e Instagram dirigidos a reforzar la protección de los usuarios adolescentes. El acuerdo resuelve las demandas iniciadas en 2023 por los estados participantes, que acusaban a la compañía de diseñar sus plataformas de manera potencialmente adictiva para los menores, ocultar los riesgos asociados a su uso y recopilar datos de menores de 13 años sin consentimiento parental, en posible vulneración de la normativa federal COPPA.
El acuerdo llega después del proceso federal que comenzó el pasado 18 de agosto y que implicaba a estados como California, Colorado, Kentucky y Nueva Jersey. Según la información facilitada, Meta abonará 12.700 millones de dólares en diez años, mientras que otros 5.300 millones de dólares estarán condicionados a que YouTube y TikTok adopten restricciones equivalentes a las asumidas por la compañía. De esta manera, el importe final podría situarse entre los 17.000 y los 18.000 millones de dólares.
Entre las principales medidas acordadas destaca la introducción de un límite de uso de dos horas y media diarias para los menores de 18 años en Instagram y Facebook. Este límite se establecerá por defecto y únicamente podrá ser ampliado por los tutores. Además, las plataformas incorporarán un modo nocturno, que bloqueará el acceso entre medianoche y las seis de la mañana, y un modo escolar destinado a silenciar las notificaciones durante el horario lectivo.
Meta también se compromete a reforzar sus sistemas de verificación de edad, con el objetivo de identificar a menores que hayan podido crear cuentas proporcionando información falsa. El acuerdo contempla asimismo opciones para desactivar determinadas recomendaciones personalizadas y medidas destinadas a reducir los efectos de la comparación social dentro de las plataformas.
El cumplimiento de estos compromisos estará sometido a auditoría independiente durante cinco años. Además, Meta deberá facilitar, bajo consentimiento, datos a una nueva fundación independiente dedicada a investigar los efectos de las redes sociales sobre los adolescentes. Estas medidas amplían el alcance del acuerdo más allá de una compensación económica y establecen mecanismos de supervisión sobre el funcionamiento de las plataformas.
El impacto sobre el ecosistema de publicidad digital
Más allá de las implicaciones para Meta, el acuerdo vuelve a situar bajo el foco el impacto que una mayor presión regulatoria puede tener sobre el sector de las redes sociales y la publicidad digital. Las restricciones sobre el uso de datos, la protección de los menores y el funcionamiento de las plataformas pueden modificar los modelos de negocio, el comportamiento de los usuarios y las expectativas de los inversores. En este contexto, las compañías independientes de tecnología publicitaria podrían beneficiarse de una eventual redistribución del poder dentro del mercado publicitario digital.
Una de las compañías que aparece en este escenario es The Trade Desk. La compañía genera aproximadamente 3.000 millones de dólares de ingresos a través de su plataforma de tecnología publicitaria y ofrece a los anunciantes acceso al open internet, frente a los grandes entornos cerrados de compañías como Meta y Google. La posición de The Trade Desk resulta especialmente relevante ante un posible aumento del escrutinio sobre las grandes plataformas. Su propuesta se basa en actuar como una infraestructura independiente para que las marcas puedan alcanzar audiencias en redes sociales, servicios de streaming y el resto de internet, manteniendo un mayor control sobre los datos y los procesos de compra. La compañía ha ampliado además su presencia en CTV y retail media, aunque afronta presiones sobre sus resultados, cuestionamientos relacionados con su dirección y ventas de acciones por parte de personas vinculadas a la compañía.
Otro actor relevante es Magnite. La compañía genera alrededor de 742 millones de dólares de ingresos, prácticamente todos procedentes de su actividad vinculada a proveedores de información en internet, y cuenta con una capitalización de mercado aproximada de 3.400 millones de dólares. El contexto regulatorio que rodea a Meta puede reforzar el interés por plataformas independientes como Magnite, especialmente en televisión conectada y en el acceso programático a inventario premium. La compañía ha alcanzado la rentabilidad, está desarrollando herramientas basadas en inteligencia artificial como Magnite Orchestration y ha recurrido a programas de recompra de acciones. No obstante, también presenta riesgos relacionados con la concentración de clientes, su exposición a posibles cambios regulatorios que afecten a Google y una estructura financiera considerada de mayor riesgo.
Criteo, otra alternativa vinculada al crecimiento del retail media
El tercer player destacado es Criteo. La compañía generó aproximadamente 1.600 millones de dólares a través de su negocio de Performance Media y otros 233 millones de dólares mediante Retail Media, lo que muestra el peso que todavía tiene la publicidad orientada a resultados dentro de su actividad. Su capitalización de mercado se sitúa en torno a los 848 millones de dólares.
Criteo presenta una exposición diferente al fenómeno que rodea a Meta, al estar más centrada en commerce data, retail media y publicidad basada en resultados que en las redes sociales y el engagement de los adolescentes. La compañía también cuenta con alianzas vinculadas a nuevas tecnologías, entre ellas un canal publicitario de OpenAI y el buscador basado en inteligencia artificial de Albertsons. Este posicionamiento puede cobrar relevancia si una mayor presión regulatoria sobre las grandes plataformas impulsa a los anunciantes a buscar alternativas basadas en datos de comercio y entornos con mayor capacidad de medición y atribución.
Sin embargo, las tres compañías presentan también riesgos específicos. En el caso de Criteo, las previsiones apuntan a una posible reducción de ingresos y beneficios durante los próximos años, mientras sus resultados recientes han mostrado presión en Performance Media y en la contribución después de costes de adquisición de tráfico. Al mismo tiempo, la empresa está realizando inversiones relevantes en inteligencia artificial e infraestructura de centros de datos.
Meta introduce a sus competidores en el acuerdo
Uno de los elementos más relevantes del pacto es que Meta ha vinculado una parte de la cantidad que abonará a la adopción de medidas similares por parte de sus principales competidores. En concreto, los 5.300 millones de dólares adicionales quedarían condicionados a que YouTube y TikTok acepten restricciones equivalentes, como el modo nocturno, sistemas de verificación de edad más avanzados o límites de uso.
La estrategia permite a Meta convertir a sus competidores en parte de la solución planteada para cerrar el conflicto. Según la información facilitada, la compañía busca que YouTube y TikTok adopten un marco similar para incrementar la cantidad total asociada al acuerdo. Si ambas plataformas aceptan las condiciones, el pacto podría convertirse en la base de un nuevo estándar de protección para los menores en las principales plataformas sociales y de vídeo. El acuerdo no supone, sin embargo, el final de todos los litigios relacionados con el impacto de las redes sociales sobre los menores. La información apunta a que existen miles de demandas presentadas por particulares, familias y otras administraciones estadounidenses contra las principales plataformas por los efectos de sus servicios sobre los usuarios jóvenes.
El caso de Meta vuelve así a poner de manifiesto que la presión regulatoria sobre las grandes plataformas no solo afecta a sus costes y obligaciones de cumplimiento. También puede tener consecuencias sobre la estructura del mercado publicitario digital, la gestión de los datos y el equilibrio entre los grandes walled gardens y los operadores independientes AdTech. En este nuevo escenario, compañías como The Trade Desk, Magnite y Criteo aparecen como posibles beneficiarias de una eventual diversificación de los presupuestos publicitarios, aunque cada una afronta sus propios desafíos de negocio y mercado.
Puntos clave:
Meta pagará hasta 18.000 millones de dólares para cerrar las demandas por seguridad y privacidad de menores, además de imponer límites de uso, nuevas medidas de verificación de edad y supervisión independiente en Facebook e Instagram.
El acuerdo puede tener implicaciones para todo el ecosistema publicitario digital, al aumentar la presión sobre los grandes walled gardens y favorecer potencialmente a plataformas independientes AdTech como The Trade Desk, Magnite y Criteo.
Meta condiciona 5.300 millones de dólares del acuerdo a que YouTube y TikTok adopten restricciones similares, lo que podría impulsar un nuevo estándar de protección de menores en las grandes plataformas sociales y de vídeo.
Este resumen lo ha creado una herramienta de IA basándose en el texto del artículo, y ha sido chequeado por un editor de PROGRAMMATIC SPAIN.
