La Inteligencia Artificial: una mirada profunda al impacto en la publicidad digital

La revolución de la inteligencia artificial (IA) ha tocado casi todos los rincones de la industria tecnológica, y el mundo de la publicidad digital no ha sido la excepción. Sin embargo, esta revolución no ha estado exenta de desafíos y controversias.

El surgimiento de webs ficticios generados por IA

Herramientas de IA generativa, impulsadas por gigantes tecnológicos como Google, Microsoft, OpenAI, etc.. , están siendo utilizadas para crear webs de noticias ficticias. Estas webs, a primera vista, parecen legítimas y atraen a los anunciantes que buscan espacios para mostrar sus productos. Sin embargo, detrás de la fachada, estas webs están inundadas de contenido generado automáticamente, cuyo único propósito es atraer tráfico y, por ende, ingresos publicitarios. Según NewsGuard, anuncios de 141 marcas globales se encontraron en estos webs, y el 90% de ellos fueron colocados a través de servicios de publicidad digital de ads.

La doble cara de la publicidad programática

La publicidad programática ha sido aclamada por su eficiencia y capacidad de segmentación. Sin embargo, también ha abierto la puerta a prácticas cuestionables. En este modelo, los anunciantes no eligen activamente dónde se mostrarán sus anuncios cuando se trata de usar la compra en el open market, aún así pueden usar blacklist y whitelist para asegurarse que sus anuncios aparecen en webs legitimas. En su lugar, sistemas automatizados buscan a los usuarios y muestran anuncios basados en los datos de navegación entre otros datos. Aunque esto puede sonar eficiente, también significa que los anunciantes a menudo están en la oscuridad sobre dónde aparecen realmente sus anuncios y deben usar herramientas de verificación para evitar dolores de cabeza. Y, como revela el estudio, muchos terminan en webs ficticias generadas por IA.

El auge de las granjas de contenido

Las "granjas de contenido" no son un fenómeno nuevo. Durante años, estas webs han producido contenido en masa para atraer visitantes y, por ende, ingresos publicitarios. Sin embargo, con la llegada de herramientas de IA generativa avanzadas, como ChatGPT de OpenAI y Bard de Google, estas granjas han encontrado una nueva herramienta para producir contenido a una escala y velocidad sin precedentes. Estas webs generadas por IA pueden producir miles de "artículos" diarios, todos creados por bots.

El desafío para las plataformas confiables

El verdadero peligro de este fenómeno es que el contenido falso y generado por máquinas está compitiendo con plataformas y medios confiables por la atención de los usuarios. Esto plantea preguntas sobre la integridad de la información en línea y cómo los consumidores pueden discernir entre fuentes confiables y contenido falso.

Preguntas para reflexionar:

  • ¿Cómo ha impactado la IA generativa en la percepción de la autenticidad y confiabilidad del contenido online?

  • ¿Qué responsabilidad tienen las grandes empresas tecnológicas, como Google, en la regulación y control de contenido generado por IA?

  • ¿Cómo pueden los consumidores protegerse y discernir entre contenido genuino y contenido generado por IA?

Posibles soluciones al problema de webs ficticias generadas por IA:

  • Educación y Conciencia: Es esencial educar al público sobre la existencia de webs ficticias generadas por IA. Al estar informados, los consumidores pueden ser más críticos y discernir mejor entre fuentes confiables y contenido falso.

  • Herramientas de Verificación: Las empresas tecnológicas pueden desarrollar herramientas que permitan a los usuarios verificar la autenticidad del contenido. Estas herramientas podrían analizar el contenido y determinar si fue generado por humanos o máquinas.

  • Regulaciones Más Estrictas: Las autoridades pueden implementar regulaciones más estrictas para los anunciantes y plataformas publicitarias, asegurando que los anuncios solo se muestren en webs legítimos y confiables.

  • Transparencia en la Publicidad Programática: Las plataformas publicitarias deben ofrecer más transparencia sobre dónde se colocan los anuncios. Los anunciantes deben tener la opción de excluir webs que sean conocidos por usar IA generativa para crear contenido.

  • Colaboración entre Empresas: Las grandes empresas tecnológicas, como Google, OpenAI, pueden colaborar con organizaciones de verificación de hechos y otras entidades para identificar y marcar webs ficticios generados por IA.

La IA ha traído consigo avances increíbles en la publicidad digital, pero también ha abierto la puerta a prácticas cuestionables. Es esencial que las marcas, plataformas publicitarias y consumidores estén informados y sean críticos sobre dónde y cómo se muestra el contenido online.

Xavi Garrido, Senior Digital Marketing Executive

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