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¿Qué es el cookie stuffing?

Si hay dinero que cambia de manos online, los estafadores intentarán encontrar la manera de sacar un porcentaje de la transacción. El fraude es una lacra bien documentada en la publicidad digital, pero también es un problema para publishers y profesionales del marketing que trabajan juntos en acuerdos de marketing de afiliación. Una de las técnicas más probadas es el cookie stuffing.

Te explicamos qué es.

Antes de nada … ¿Qué es una cookie?

Una cookie es un pequeño fragmento de código que un sitio web introduce en el navegador del usuario. Los sitios web utilizan cookies para almacenar datos del usuario, como detalles de inicio de sesión, carritos de la compra o preferencias del usuario. Varias empresas de publicidad también utilizan cookies de "rastreo" para recopilar datos y controlar el historial de navegación de los usuarios, lo que les permite ofrecer anuncios específicos. Los publishers también las utilizan para informar a los retailers cuando un usuario hace clic en uno de sus enlaces de marketing de afiliación.

¿Qué es el marketing de afiliación?

Aquí hay mucha jerga. El marketing de afiliación es un proceso mediante el cual una empresa paga a otra por conseguir clicks o, en el caso de los retailers, ventas en sus sitios. Así, si el publisher X envía a algunos visitantes a Amazon para que compren pasta de dientes, el publisher X se lleva un pequeño porcentaje de esas ventas, normalmente unos céntimos.

¿Qué es el cookie stuffing?

Con el cookie stuffing, mientras el publisher X envía visitantes a Amazon, otro publisher se lleva el mérito (y por tanto el dinero) de la venta. Para ello, dejan caer varias cookies después de que alguien visite una página o haga click en un enlace. La esperanza es que la colocación de varias cookies aumente la probabilidad de que la persona visite y compre en uno de los sitios comerciales en cuestión.

"El cookie stuffing crea una atribución errónea", afirma David Sendroff, Director General de Forensiq. "Es esencialmente robar el crédito de la atribución de otra persona". Según Sendroff, las cookies enviadas subrepticiamente suelen sustituir a las de publishers legítimos.

¿De dónde proceden estas cookies falsas?

Las cookies falsas proceden de diversas fuentes, como pop-ups/ventanas emergentes, scripts, barras de herramientas e imágenes incrustadas en tablones de anuncios. El cookie stuffing también es habitual en los sitios de cupones online, que los estafadores utilizan para dejar caer puñados de cookies de afiliados.

Es importante tenerlo en cuenta, porque cada vez son más los publishers que utilizan enlaces de afiliación. Gawker, por ejemplo, recopila cada día una larga lista de enlaces de afiliados a través de su serie Kinja Deals, y se lleva una parte cada vez que los lectores realizan una compra. Más fraude en los enlaces de afiliación significa menos ingresos para los publishers legítimos.

Parece un problema menor, pero no lo es. El vendedor Shawn Hogan ayudó a estafar a eBay 28 millones de dólares en comisiones de marketing online antes de que la empresa colaborara con el FBI para atraparle en una operación encubierta. Hogan fue condenado a 5 meses de prisión, tres años de libertad condicional y una multa de 25.000 dólares.

Pero… ¿por qué no se ha erradicado el cookie stuffing? El problema es que personas como Hogan son la excepción: Los estafadores de enlaces de afiliación son bastante difíciles de atrapar. Para los anunciantes, los rasgos distintivos del cookie stuffing pueden incluir índices de conversación anormalmente altos o bajos, dependiendo de las técnicas que utilicen los estafadores.

"Con el cookie stuffing, se comete un delito contra otro afiliado o contra el anunciante, que paga comisiones por ventas que se habrían producido de todos modos", explica Sendroff. "No es tan llamativo y es más difícil de pillar porque el anunciante ha seguido ganando dinero".

Fuente: Digiday